domingo, 13 de noviembre de 2011

Gaia me ha dicho que hoy no se levanta. Cada día llora más y ya siempre a destiempo. Y se está volviendo bipolar porque pisa los extremos como si nos quisiera poner a prueba con ellos. Gaia está enfadada con el ser humano. No comprende sus motivos y me cuenta que la vida le ha desilusionado. Dice que la estamos corrompiendo y que ha escondido lo que queda de calor para que no lo destruyamos. Y me avisa y me advierte de que ya está buscando refugio para lo que queda del Sr. Amor.
Gaia se consume. Está tan disgustada con el mundo que hasta lo paga conmigo. Ha entrado en disputa con la Diosa razón y se está debilitando. Y todos sus símbolos, tan mágicos y libres, tan puros y claros, se están asustando.
Gaia ya no tiene ganas de servir su esencia al público. Se siente ofendida y nos da la espalda. Cree que está siendo ignorada y yo la entiendo. Me cuenta que echa tanto de menos sus inicios como los cantos que algunos lanzaban en su honor en la década del libertinaje. Gaia, a medio camino de la desesperación, nos está pidiendo ayuda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario